One can not impede scientific progress. Nuclear energy is the scientific achievement of the Iranian nation.
No se puede negar que el Sr. Ahmadinejad es bien parecido. Pero eso solo es tocar la punta del iceberg. Debajo de esa superficie, hay mucho más que esconde este iraní. A nadie sorprende (o tal vez sí) que este hombre siempre vestido en finos trajes sea el foco de atención de los gobiernos y organizaciones internacionales. El Sr. Ahmadinejad es el actual Presidente de Irán, país que siempre tendrá el dedo en la yaga de la OTAN. Pero en las últimas semanas, vaya que ha reforzado esa actitud.
Primero, crispó el cabello de la OTAN al subir a Irán en la carrera nuclear. Ok, muchos se han subido a ese barco, le pese a quien le pese. Después, estrecho relaciones con el gobierno izquierdista de Hugo Chávez. Ouch. Últimamente Teherán fue más alla: Anunció que buscará cerrar el paso a la navegación en el estrecho de Ormuz, y responderá ante cualquier amenaza directa de EU y la OTAN. Washington y Londres no esperaron para responder, enviando un destructor británico y el portaaviones más grande del mundo a reforzar a los más de 12,000 soldados ya puestos en el Golfo Pérsico. ¿Y como responde Ahmadinejad?
Simple: Se va de gira por América Latina, con visitas a Venezuela, Nicaragua, Cuba y Ecuador. WTF? Es sencillo ver por que visitar esos países (miembros activos del bloque antiyankee). Pero en vísperas de un enfrentamiento armado, ¿de que sirve aliarse con estos países que poco peso representan en las decisiones globales? Ha quedado demostrado que Ahmadinejad no da paso sin guarache. Pero, ¿qué estrategia oculta al salir de su país en momentos de tensión armada, rumbo a países que no suelen estar involucrados en este tipo de movimientos? Mi apuesta es que busca protegerse activamente contra el embargo de compra de petroleo que planea la OTAN. Lo interesante es preguntar si los gobiernos latinoamericanos estarán dispuestos a levantar la mano al “imperio”, o continuarán con su política de “bla bla bla”.